Elegir correctamente entre los distintos tipos de IBC para productos químicos es clave para garantizar seguridad, eficiencia logística y cumplimiento normativo en la industria. Estos IBC, que son contenedores intermedios para granel, se utilizan ampliamente en el sector químico por su versatilidad, resistencia y facilidad de manipulación.
Pero en los procesos de envases industriales químicos, no todos los IBC ofrecen las mismas prestaciones. Y es que el material de fabricación marca la diferencia según el tipo de sustancia, densidad, nivel de corrosividad o exigencias de transporte y almacenamiento.
Tipos de IBC según su material
Los IBC se fabrican principalmente en tres tipos de materiales: plástico (HDPE), acero y formatos composite. Cada uno responde a necesidades industriales distintas y está diseñado para soportar condiciones específicas de uso. ¡Vamos a verlo!
IBC de HDPE: resistencia química y versatilidad
El IBC HDPE es uno de los más utilizados en la industria química. Fabricado en polietileno de alta densidad, destaca por su excelente resistencia química frente a ácidos, bases y muchos productos corrosivos.
Es una solución muy versátil, ligera y fácil de manipular, ideal para líquidos químicos, detergentes industriales, fertilizantes líquidos o productos para tratamiento de aguas. Además, ofrece una buena relación entre coste, seguridad y facilidad de limpieza.
IBC de acero: máxima durabilidad y robustez
El IBC de acero se emplea cuando se requiere una resistencia mecánica superior o cuando el producto presenta riesgos especiales, como inflamabilidad o alta densidad. Es habitual en solventes, aceites industriales, productos petroquímicos o sustancias que deben soportar condiciones extremas.
Su principal ventaja es la durabilidad y la capacidad para resistir golpes, presión y temperaturas elevadas, aunque su peso y coste son mayores que los de otras opciones.
IBC composite: combinación de resistencia y ligereza
El IBC composite combina un depósito interior de HDPE con una jaula exterior metálica. Esta solución ofrece un equilibrio muy interesante entre resistencia química, protección estructural y facilidad de manipulación.
Es una opción muy extendida para transporte internacional, ya que cumple con normativas UN/ADR y facilita la logística sin renunciar a la seguridad.
Cómo elegir el IBC adecuado según el tipo de producto químico
El primer criterio de elección debe ser siempre la compatibilidad del material del IBC con el producto químico. No olvidemos que una mala elección puede provocar degradación del envase, fugas o riesgos de seguridad. Pero hay más factores a tener en cuenta a la hora de elegir segú el tipo de producto químico:
Exigencias de transporte y normativa UN/ADR
El transporte de productos químicos exige cumplir normativas estrictas. No todos los IBC están homologados para mercancías peligrosas, por lo que es imprescindible verificar certificaciones y requisitos legales antes de seleccionar el envase.
Condiciones de almacenamiento y manipulación
Factores como la exposición a rayos UV, la duración del almacenamiento, el apilado o los sistemas de carga y descarga también influyen en la elección del IBC más adecuado.
En Solimix analizamos cada caso de forma personalizada, ayudando a nuestros clientes a seleccionar entre los distintos tipos de IBC el que mejor se adapta a su producto, su proceso y su mercado, garantizando seguridad, eficiencia y cumplimiento normativo desde el primer envasado hasta el destino final. ¡Contacta con nosotros!

